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domingo, 12 de enero de 2014

Análisis de: Ninja Gaiden 3

Ninja Gaiden es una saga que nos lleva acompañando desde los años de la NES, en ella viajamos junto a nuestro querido ninja Ryu Hayabusa en sus desquiciantemente difíciles misiones contra  diversos clanes ninja enemigos y una ingente cantidad de demonios. En esta generación hemos podido disfrutar en nuestras consolas de Sony de sus dos anteriores aventuras bautizadas como Ninja Gaiden y Ninja Gaiden 2 en sus versiones Sigma, es decir, ampliadas respecto a las versiones originales de los sistemas de Microsoft. Ambos títulos contaban con varios personajes a elegir, una acción frenética y sobretodo una altísima dificultad que nos haría sudar en todo momento; con Ninja Gaiden 3, todo eso se ha perdido


A diferencia de sus dos predecesores, el juego que hoy vamos a tratar no cuenta con la excéntrica mano de Tomonobu Itagaki, que abandonó Tecmo para embarcarse en proyectos propios como el futuro Devil´s Third. Itagaki fue uno de los pilares de Ninja Gaiden y máximo responsable de Team Ninja en sus últimos títulos y su ausencia no hace mas que confirmar que con él se ha perdido gran parte del espíritu de esta franquicia ya que esta entrega ha decidido cambiar y no precisamente para mejor.

Ninja Gaiden 3 cuenta con una jugabilidad muy automatizada, poco satisfactoria y poco profunda. Tendremos un botón para realizar ataques veloces, otro para golpes fuertes, un tercero para lanzar pequeños proyectiles como nuestros kunais, uno para lanzar nuestro único ataque especial que eliminará a todos nuestros enemigos en pantalla y otros dos botones para saltar, cubrirnos o rodar. En un principio no se diferencia mucho de cualquier Hack and Slash, pero Ninja Gaiden 3 logra convertir lo que tendría que suponer su mayor baza en una experiencia fácil y repetitiva.
El principal problema es que con gran frecuencia tendremos que superar en medio de un combo un inoportuno Quick Time Event, el siguiente es que la cámara no sabe situar bien la acción y por su tosquedad en el control manual provocará que nos golpeen por su culpa y el último problema es que los enemigos son torpes, poco variados y muy poco inspirados. Cabe decir que el juego admite ser controlado mediante PlayStation Move, algo en lo que cumple con creces ya que el dispositivo responde perfectamente a nuestros movimientos y ayuda a comunicar esa carga cinematográfica que tanto busca transmitir este juego haciéndonos sentir partícipes directos en cada una de las peleas.
Referente a la dificultad podremos decir que es un juego muy sencillo y que no supondrá ningún desafío para cualquiera que haya logrado terminar cualquier entrega de la saga o algún exponente del género actual. Da igual que un tanque se nos ponga por delante, ya que sus disparos parecen hechos de plastilina, al igual que su coraza que con un simple QTE hará el trabajo. Los jefes tampoco se encuentran a la misma altura que en los dos juegos anteriores pues estos se limitarán a hacer dos o tres ataques y luego a mostrar su punto débil rogándonos que acabemos con su dolor. Solo hay un jefe que supondrá un mínimo de dificultad, y aunque intenten vender el juego como algo harto complejo, las numerosas ocasiones en las que te enfrentas a él podremos derrotarlo machacando como pollo sin cabeza los botones sin fijarnos en sus movimientos siquiera, por el contrario intentar ser cauto y pausado dará más problemas.

Otro problema es que cuando eliminemos a una oleada de enemigos que intenten cerrarnos el paso, recuperaremos toda o casi toda nuestra salud, por lo que Team Ninja decidió eliminar totalmente todo rastro de inventario y de gestión de recursos con todo lo que ello implica. Es cierto que así es un título más accesible y adecuado para un público general pero ello no es excusa para eliminar de cuajo todas las tiendas e incluso la personalización del propio arma, ya que solo contaremos con nuestra espada de arma principal, a menos de que queramos pasar por PlayStation Store para comprar otras armas como una exótica guadaña con la que ya contábamos en la anterior entrega. En caso contrario estaremos toda la aventura básicamente con las mismas habilidades y equipo con los que empezamos la primera misión.
Solo hay un elemento en el que Ninja Gaiden 3 supera a sus predecesores, la historia. Esta nos cuenta cómo un grupo terrorista pone en jaque Reino Unido y secuestra a su primer ministro, las condiciones de este grupo para evitar un mal mayor son que Ryu Hayabusa, nuestro héroe, se presente en la misma Londres. En sí no es una trama muy elaborada y en ocasiones peca de inconexa y de una caótica narración, pero se encuentra varios eslabones por encima de la anecdótica trama de los anteriores título cuyo cometido era simplemente darnos una excusa para matar al archidemonio de turno y a su séquito. Ahora tendremos motivaciones para recorrer todo el mundo.

También el huérfano Team Ninja ha decidido dotar a Hayabusa de un carácter totalmente diferente. Cuando antes Ryu mataba y simplemente era lo que debía ser, un ninja que mata y cumple su objetivo, en esta situación lo han querido convertir e un personaje más puro y humano que a la mínima ocasión le da por quitarse su máscara y convertirse en la persona más tierna del mundo. Básicamente han divido al personaje en el frío ninja asesino con máscara y por otro lado en el afable hombre sin máscara siempre atento y bueno; con esta práctica lo que nos queda es un personaje inconsistente sobre el que se apoya todo el peso argumental.
Pero el importante peso que se le ha dado a la trama también ha sido en detrimento de la jugabilidad. Para evitar muchos spoilers diré que a los primeros minutos de juego infligen una maldición a Ryu que le irá debilitando a medida que avance la aventura, el problema es que demasiado a menudo y siempre fuera de los combates, Ryu se verá dolorido por dicha maldición, por lo que no podrá moverse durante varios segundos y nos acabará resultando un incordio cuando lo haga a una media de seis o siete veces cada hora. De forma parecida nuestro héroe a menudo se verá interrumpido por mensajes de radio o incluso que al personaje le apetezca recorrer una sección andando e incluso que nos hagan andar malheridos en linea recta durante minutos. Es como si el propio juego no supiese cuan herido está Hayabusa, ya que en un momento no puede tenerse en pie y en cuando aparecen los enemigos ya puede realizar todo tipo de acrobacias.

Otra consecuencia directa de esta historia es que se ha mermado la libertad de exploración una barbaridad. Por lo general siempre tendremos que matar a todos los enemigos que al juego le parezca bien hasta que dejen de salir, luego avanzar por un pasillo que puede requerir de algún salto o de un QTE y luego otra oleada; no hay jamás ninguna oportunidad de explorar un mínimo ya que una vez que completemos una oleada y salgamos de esa zona, aparecerá un muro invisible que nos impedirá volver atrás. Directamente se podría resumir mejor que en ningún otro juego que única y exclusivamente consiste en avanzar y matar durante las 6 horas que dura la campaña.
Gráficamente Ninja Gaiden 3 luce muy bien, tiene menos sangre que anteriores juegos, pero para ser un juego que se ha diseñado desde un principio para ser multiplataforma cuenta con buenas texturas, buenos modelados y unos efectos muy bien realizados. El problema es que todo el mundo que nos rodea no lo podemos tocar, no podemos interactuar con él ni modificarlo lo más mínimo. Todos los elementos que se encuentran en pantalla son un mero telón de fondo que impasible nos observa mientras descuartizamos a los indefensos enemigos que nos asaltan en nuestro camino. Es un claro ejemplo de cuando el artificio se impone sobre la sustancia, como ya ocurrió en Final Fantasy XIII. Sus creadores han preferido ofrecer un producto más cinematográfico y no se han preocupado en exceso de beneficiar el juego en sí

El juego cuenta con una banda sonora que combina unas agradables melodías de folklore japonés con otras más aceleradas y épicas que acompañan a la acción excelentemente  pero que por sí solas no son memorables.
Sobre el modo online tras mucho indagar en foros y quedando con otras personas, he logrado probarlo debidamente, ya que es una modalidad que se encuentra prácticamente desierta actualmente. La primera de sus modalidades es un modo por equipos para ocho jugadores en el que simplemente tendremos que eliminar al equipo rival en unos combates bastante interesantes y técnicos. La otra modalidad son unos combates especiales que podremos jugar con otro jugador en el que grandes oleadas de enemigos y jefes finales de este y juegos anteriores nos pondrán las cosas realmente difíciles.

Valoración

5

Ninja Gaiden 3 es un Hack and Slash que gustará a la gran parte de los aficionados al género, es correcto en la mayoría de sus apartados pero tampoco destaca en exceso en ninguno por lo que palidece ante cualquier exponente del género. Es una lástima tener que recomendar cualquiera de sus dos anteriores entregas antes que este título, ya que sólo dura seis horas y ofrece mucho menos contenido. Sus mayores bazas son que ofrece una historia que aunque interesante, puede resultar algo confusa, y que Playstation Move responde adecuadamente a nuestras acciones haciendo el título mucho más divertido de jugar.

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