La actual generación de consolas ha sufrido un grave déficit de juegos
arcade como los de antaño, donde lo importante no eran los gráficos
ultra realistas o una historia muy elaborada, sino mecánicas simples que
cualquiera pudiera disfrutar al instante. Clever Beans y Sony nos traen
este titulo exclusivo y de formato digital, tanto para PlayStation Vita
como para PlayStation 3, que busca recuperar ese espíritu.
La premisa de When Vikings Attack es harto sencilla: los vikingos se perdieron durante años en su camino a conquistar Inglaterra y llegan en los años 70 con ganas de guerra. Lo que no saben es que los británicos son muy suyos y defenderán con uñas y dientes su isla, mejor dicho, lo harán a base de lanzarles todo tipo de cosas.
When Vikings Attack es un juego primordialmente multijugador en todas sus vertientes de partidas de hasta cuatro jugadores que podrán ser jugadas tanto vía online como offline. El sistema jugable es muy sencillo ya que simplemente con tocar cualquier objeto del escenario podremos cogerlo y lanzárselo a nuestros oponentes. Una vez agarrado podremos rotarlo sobre si mismo con los gatillos para que al lanzarlo (con cuadrado o círculo) coja velocidad y efecto. Como herramienta defensiva, con equis podremos realizar una pequeña carrerilla que nos permitirá soltar nuestro objeto, robarle el suyo a un rival cercano, coger un objeto en el aire que no tenga una alta velocidad o simplemente quitarnos de en medio rápido.
Controlaremos a un grupo de gente que cuanto más numeroso, mejores y más grandes objetos podrán levantar, aunque en contrapartida, cuantos más sean, más fáciles serán de golpear. Los objetos son muy variados, van desde carteles, cabinas telefónicas o coches a otros más variopintos como rosquillas gigantes o monolitos. Los objetos que aportan más diversión son los misiles, que pueden ser de tres tipos: normales que lanzas y explotan, los que son capaces de rebotar en superficies y unos que convertirán en aliados a todo el que sea golpeado por ellos. Los objetos tienen un respawn totalmente definido, por lo que la mejor estrategia suele ser monopolizar la zona donde salen los mejores y lanzar todo lo que se pueda.
Los combates se sucederán en escenarios de tamaño reducido desde una perspectiva isométrica. Pocos escenarios dan la oportunidad de realizar estrategias y en realidad todo se reduce a lanzar objetos a discreción, lo cual no es malo de por si ya que es diversión desenfadada sin tapujos. Unos pocos ofrecen variedad a los combates, por ejemplo, en algunos podemos activar semáforos para que aparezcan coches que atropellen a nuestros rivales o en otros podemos lanzar objetos por tuberías para que aparezcan en otro lado. Sin embargo la mayoría del tiempo estaremos lanzando siempre todo lo que podamos lo más rápido posible.
En el modo campaña tendremos que derrotar a los vikingos en un total de 15 niveles. Estas misiones consisten siempre en lo mismo: llegamos a una zona de juego donde tienes que masacrar vikingos a discreción, una vez terminamos nos movemos a la siguiente; así hasta que llegamos a la ultima zona y derrotamos al jefe del nivel. A medida que avanzamos en el juego, los niveles se van haciendo más difíciles, aunque sin llegar nunca a niveles desquiciantes en solitario. El problema es que la dificultad no aumenta conforme al número de jugadores y por lo tanto si somos cuatro, todas las misiones serán un auténtico paseo (aunque uno muy divertido). Hay unos pocos jefes que sí cambian con la incorporación de nuevos jugadores para que haga falta cooperar, pero son los menos.
Las ambientaciones de los escenarios son muy variadas, van desde pueblos rurales, pasando por calles concurridas, tejados, fábricas, barcos pirata... estando todos y cada uno de ellos muy bien cuidados y bonitos a la vista. La mayor queja que podemos tener es que estos escenarios podrían haber sido mejor aprovechados si el modo historia no fuese un modo horda disimulado donde exceptuando algunos jefes finales que requieran usar nuestra cabeza -que aparezca un grupo de enemigos acorazado que sólo puede ser eliminado con objetos explosivos o algún puzle ocasional para desbloquear a un nuevo personaje-, no haremos nada especial con ellos.
Hablando de personajes, el juego cuenta con un total de 62 personajes seleccionables, 75 si tenemos en cuenta los descargables. Todos cuentan con diseños entrañables que muestran unos ojos saltones, unas risas pícaras y unos cuerpos algo rechonchos muy simpáticos. El problema viene por dos motivos: no podremos seleccionar qué personajes formarán nuestros grupos iniciales y no tienen estadísticas propias si exceptuamos tres únicos individuos. El primero de ellos será el practicante de halterofilia, que aumentará la cantidad de objetos a levantar de nuestro grupo una barbaridad (levantando incluso él solo un coche); el segundo será el catcher de béisbol, que aumentará nuestra capacidad de agarrar objetos dirigidos hacia nosotros; y el último será el corredor, que nos permitirá correr mucho más rápido. Por suerte, si estos tres personajes se encuentran en pantalla, aparecerá un icono perfectamente visible en sus cabezas, permitiéndonos identificar y reclutar a estos valiosos miembros antes de que lo haga otro jugador o que simplemente mueran en el fuego cruzado.
La segunda vertiente de juego es Modo Versus, que a su vez tiene tres modalidades: Todos Contra Todos, Batalla Por Equipos y Fiebre del Oro. Las dos primeras son lo que se podría esperar de un juego de este estilo, simplemente tendremos que ser los últimos en pie y ya habremos ganado, ya sea en solitario o con nuestro compañero respectivamente. El modo Fiebre del Oro, por otro lado, consiste en que para ganar la partida, tendremos que ganar con ciertas condiciones, tales como no haber recibido ninguna baja, declararnos vencedores antes de "X" tiempo, ganar usando bombas, ganar usando un tiro con efecto o simplemente ganar la partida. A partir de estas cinco medallas ganará la partida el que primero consiga el mínimo antes que los demás.
Aún con este intento de otorgar variedad al modo multijugador competitivo, desgraciadamente no se aleja de las mecánicas que hemos estado experimentando hasta ahora, dando una sensación de inequívoca monotonía. Además es totalmente imposible seleccionar escenario y el azar de este juego funciona de una manera un tanto extraña, pudiendo jugar en una misma tarde a los mismos lugares una y otra vez en el mismo orden sin que podamos hacer nada, potenciando la sensación de hastío.
En cuanto al apartado gráfico el juego presenta unos gráficos de gran calidad cuya tasa de frames no se ve comprometida en ningún momento por muchos objetos que esten volando, coches pasando y gente rondando. Las físicas de los objetos son buenas, realistas y no presentan el más mínimo problema.
Hay que destacar que When Vikings Attack cuenta con Cross Play, Cross Save y Cross Buy, por lo tanto podremos jugarlo tanto en la consola de sobremesa como en la portátil de Sony. Podremos jugar con usuarios de la otra plataforma y trasladar nuestra partida de la una a la otra y teniendo en cuenta que este juego se ve exactamente igual de bien en ambas consolas, se convierte en un producto muy interesante para PlayStation Vita gracias a su accesibilidad y acción rápida.
La expansión del juego, When Vikings Relax, puede adquirise por 5 € o el pack completo con el juego por un total de 12,99 €. El contenido de este DLC se centra exclusivamente, al igual que el juego normal, en dos modalidades: Coliseo y Modo Batalla.
En el modo coliseo nos encontraremos en una arena donde el objetivo es aguantar el mayor número de rondas posible el asedio de nuestros enemigos. Cabe decir que es notoriamente más complicado que la campaña regular debido al elevado número de enemigos en pantalla y al hecho de que es obligatorio jugarlo en solitario. Este último punto es importante, porque hubiese dado numerosas horas de diversión si Clever Beans hubiese optado por hacerlo multijugador, ya que a diferencia del Modo Historia, este modo sí hubiese sido un gran desafío para muchos jugadores simultáneos.
Por otro lado tenemos el multijugador de When Vikings Relax, que desgraciadamente se encuentra en un apartado totalmente distinto del juego normal. Aquí contamos exactamente con las mismas modalidades antes mencionadas pero con escenarios nuevos y hemos de alagar estas nuevas zonas de combate. No se encuentran nada ligadas a ningún escenario anterior y todas cuentan con al menos una mecánica que las hace únicas. Por ejemplo un nivel es un tablero de ajedrez flotante cuyos cuadrados se van desmoronando, otro es un escenario de un concierto y dependiendo de los altavoces que estén sonando en un momento, los objetos irán con mas fuerza o menos en un sentido; así hasta un total de diez nuevos escenarios.
Las mayores pega de este contenido, que de otra manera sería sobresaliente, es que al estar separado del juego normal, es muy difícil encontrar gente online, por lo que casi siempre toca jugar en los escenarios por defecto y el hecho de que tampoco haya selección de escenario, algo imperdonable.
La premisa de When Vikings Attack es harto sencilla: los vikingos se perdieron durante años en su camino a conquistar Inglaterra y llegan en los años 70 con ganas de guerra. Lo que no saben es que los británicos son muy suyos y defenderán con uñas y dientes su isla, mejor dicho, lo harán a base de lanzarles todo tipo de cosas.
When Vikings Attack es un juego primordialmente multijugador en todas sus vertientes de partidas de hasta cuatro jugadores que podrán ser jugadas tanto vía online como offline. El sistema jugable es muy sencillo ya que simplemente con tocar cualquier objeto del escenario podremos cogerlo y lanzárselo a nuestros oponentes. Una vez agarrado podremos rotarlo sobre si mismo con los gatillos para que al lanzarlo (con cuadrado o círculo) coja velocidad y efecto. Como herramienta defensiva, con equis podremos realizar una pequeña carrerilla que nos permitirá soltar nuestro objeto, robarle el suyo a un rival cercano, coger un objeto en el aire que no tenga una alta velocidad o simplemente quitarnos de en medio rápido.
Controlaremos a un grupo de gente que cuanto más numeroso, mejores y más grandes objetos podrán levantar, aunque en contrapartida, cuantos más sean, más fáciles serán de golpear. Los objetos son muy variados, van desde carteles, cabinas telefónicas o coches a otros más variopintos como rosquillas gigantes o monolitos. Los objetos que aportan más diversión son los misiles, que pueden ser de tres tipos: normales que lanzas y explotan, los que son capaces de rebotar en superficies y unos que convertirán en aliados a todo el que sea golpeado por ellos. Los objetos tienen un respawn totalmente definido, por lo que la mejor estrategia suele ser monopolizar la zona donde salen los mejores y lanzar todo lo que se pueda.
Los combates se sucederán en escenarios de tamaño reducido desde una perspectiva isométrica. Pocos escenarios dan la oportunidad de realizar estrategias y en realidad todo se reduce a lanzar objetos a discreción, lo cual no es malo de por si ya que es diversión desenfadada sin tapujos. Unos pocos ofrecen variedad a los combates, por ejemplo, en algunos podemos activar semáforos para que aparezcan coches que atropellen a nuestros rivales o en otros podemos lanzar objetos por tuberías para que aparezcan en otro lado. Sin embargo la mayoría del tiempo estaremos lanzando siempre todo lo que podamos lo más rápido posible.
En el modo campaña tendremos que derrotar a los vikingos en un total de 15 niveles. Estas misiones consisten siempre en lo mismo: llegamos a una zona de juego donde tienes que masacrar vikingos a discreción, una vez terminamos nos movemos a la siguiente; así hasta que llegamos a la ultima zona y derrotamos al jefe del nivel. A medida que avanzamos en el juego, los niveles se van haciendo más difíciles, aunque sin llegar nunca a niveles desquiciantes en solitario. El problema es que la dificultad no aumenta conforme al número de jugadores y por lo tanto si somos cuatro, todas las misiones serán un auténtico paseo (aunque uno muy divertido). Hay unos pocos jefes que sí cambian con la incorporación de nuevos jugadores para que haga falta cooperar, pero son los menos.
Las ambientaciones de los escenarios son muy variadas, van desde pueblos rurales, pasando por calles concurridas, tejados, fábricas, barcos pirata... estando todos y cada uno de ellos muy bien cuidados y bonitos a la vista. La mayor queja que podemos tener es que estos escenarios podrían haber sido mejor aprovechados si el modo historia no fuese un modo horda disimulado donde exceptuando algunos jefes finales que requieran usar nuestra cabeza -que aparezca un grupo de enemigos acorazado que sólo puede ser eliminado con objetos explosivos o algún puzle ocasional para desbloquear a un nuevo personaje-, no haremos nada especial con ellos.
Hablando de personajes, el juego cuenta con un total de 62 personajes seleccionables, 75 si tenemos en cuenta los descargables. Todos cuentan con diseños entrañables que muestran unos ojos saltones, unas risas pícaras y unos cuerpos algo rechonchos muy simpáticos. El problema viene por dos motivos: no podremos seleccionar qué personajes formarán nuestros grupos iniciales y no tienen estadísticas propias si exceptuamos tres únicos individuos. El primero de ellos será el practicante de halterofilia, que aumentará la cantidad de objetos a levantar de nuestro grupo una barbaridad (levantando incluso él solo un coche); el segundo será el catcher de béisbol, que aumentará nuestra capacidad de agarrar objetos dirigidos hacia nosotros; y el último será el corredor, que nos permitirá correr mucho más rápido. Por suerte, si estos tres personajes se encuentran en pantalla, aparecerá un icono perfectamente visible en sus cabezas, permitiéndonos identificar y reclutar a estos valiosos miembros antes de que lo haga otro jugador o que simplemente mueran en el fuego cruzado.
La segunda vertiente de juego es Modo Versus, que a su vez tiene tres modalidades: Todos Contra Todos, Batalla Por Equipos y Fiebre del Oro. Las dos primeras son lo que se podría esperar de un juego de este estilo, simplemente tendremos que ser los últimos en pie y ya habremos ganado, ya sea en solitario o con nuestro compañero respectivamente. El modo Fiebre del Oro, por otro lado, consiste en que para ganar la partida, tendremos que ganar con ciertas condiciones, tales como no haber recibido ninguna baja, declararnos vencedores antes de "X" tiempo, ganar usando bombas, ganar usando un tiro con efecto o simplemente ganar la partida. A partir de estas cinco medallas ganará la partida el que primero consiga el mínimo antes que los demás.
Aún con este intento de otorgar variedad al modo multijugador competitivo, desgraciadamente no se aleja de las mecánicas que hemos estado experimentando hasta ahora, dando una sensación de inequívoca monotonía. Además es totalmente imposible seleccionar escenario y el azar de este juego funciona de una manera un tanto extraña, pudiendo jugar en una misma tarde a los mismos lugares una y otra vez en el mismo orden sin que podamos hacer nada, potenciando la sensación de hastío.
En cuanto al apartado gráfico el juego presenta unos gráficos de gran calidad cuya tasa de frames no se ve comprometida en ningún momento por muchos objetos que esten volando, coches pasando y gente rondando. Las físicas de los objetos son buenas, realistas y no presentan el más mínimo problema.
Hay que destacar que When Vikings Attack cuenta con Cross Play, Cross Save y Cross Buy, por lo tanto podremos jugarlo tanto en la consola de sobremesa como en la portátil de Sony. Podremos jugar con usuarios de la otra plataforma y trasladar nuestra partida de la una a la otra y teniendo en cuenta que este juego se ve exactamente igual de bien en ambas consolas, se convierte en un producto muy interesante para PlayStation Vita gracias a su accesibilidad y acción rápida.
La expansión del juego, When Vikings Relax, puede adquirise por 5 € o el pack completo con el juego por un total de 12,99 €. El contenido de este DLC se centra exclusivamente, al igual que el juego normal, en dos modalidades: Coliseo y Modo Batalla.
En el modo coliseo nos encontraremos en una arena donde el objetivo es aguantar el mayor número de rondas posible el asedio de nuestros enemigos. Cabe decir que es notoriamente más complicado que la campaña regular debido al elevado número de enemigos en pantalla y al hecho de que es obligatorio jugarlo en solitario. Este último punto es importante, porque hubiese dado numerosas horas de diversión si Clever Beans hubiese optado por hacerlo multijugador, ya que a diferencia del Modo Historia, este modo sí hubiese sido un gran desafío para muchos jugadores simultáneos.
Por otro lado tenemos el multijugador de When Vikings Relax, que desgraciadamente se encuentra en un apartado totalmente distinto del juego normal. Aquí contamos exactamente con las mismas modalidades antes mencionadas pero con escenarios nuevos y hemos de alagar estas nuevas zonas de combate. No se encuentran nada ligadas a ningún escenario anterior y todas cuentan con al menos una mecánica que las hace únicas. Por ejemplo un nivel es un tablero de ajedrez flotante cuyos cuadrados se van desmoronando, otro es un escenario de un concierto y dependiendo de los altavoces que estén sonando en un momento, los objetos irán con mas fuerza o menos en un sentido; así hasta un total de diez nuevos escenarios.
Las mayores pega de este contenido, que de otra manera sería sobresaliente, es que al estar separado del juego normal, es muy difícil encontrar gente online, por lo que casi siempre toca jugar en los escenarios por defecto y el hecho de que tampoco haya selección de escenario, algo imperdonable.



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